Cuando la demanda crece, los tiempos de espera aumentan, los costos suben y la experiencia del cliente se resiente. Escalar con más personas no siempre es viable.
El NPS se ha convertido en una métrica esencial porque va más allá de medir la satisfacción puntual de un cliente. Permite a las empresas predecir la lealtad y la retención de clientes, facilitando la toma de decisiones estratégicas basadas en datos.