Existen todavía muchas incertidumbres con relación a lo que será el mundo después del Coronavirus, pero ya sabemos con seguridad que cambiará para siempre la forma en la que nos relacionamos, trabajamos y vivimos cotidianamente. La necesidad de mantener la distancia entre personas, el aumento de la virtualidad y mayores medidas de cuidado sanitario son solo algunos de los aspectos de nuestra vida que cambiarán radicalmente en el futuro cercano.

En este escenario, la tecnología jugará un rol fundamental, y si bien hemos sido testigos de un gran crecimiento de las tecnologías exponenciales en los últimos años, éstas darán un salto sin precedentes y serán vitales en el mundo post pandemia. No es casual que la OMS y la Unión Internacional de Telecomunicaciones hayan recomendado “Desencadenar el potencial de la tecnología para derrotar al COVID 19”.

Los cambios que traerá la tecnología.

Lo principal será evitar el contacto físico, por lo que el uso de tecnologías contactless será de vital importancia, ya sea con la identificación facial como reemplazo de la huella digital en los sistemas biométricos, el uso de comandos de voz para evitar el contacto con superficies de uso común, o sensores de movimiento para operar ascensores.

En el mismo sentido, evitarán las reuniones y los grandes eventos, recurriendo para ellos a herramientas de comunicación digital y virtual que cada vez ofrecen más prestaciones. Incluso se podría llegar a utilizar la realidad virtual y la realidad aumentada para una experiencia inmersiva de trabajo en equipo, compartiendo espacios virtuales como si fueran presenciales.

Las cadenas de suministro vivirán también un cambio, con el uso de la impresión 3D para evitar traslados, imprimiendo de manera remota los insumos que de otro modo deberían recorrer grandes distancias, y el uso de robótica para la entrega de productos. El uso cada vez más frecuente de medios digitales de pago para minimizar el intercambio de efectivo incrementará la importancia del desarrollo de medidas de seguridad y encriptación.

Aun en los casos en los que la presencia física sea inevitable, se tomarán medidas para preservar la salud de todos, como cámaras infrarrojas para medir la temperatura corporal y sistemas de climatización que eviten los contagios por aire.

Hoy los clientes se están volcando a la asistencia omnicanal para todas sus operaciones de venta, customer y cobranzas. Esta tendencia se incrementará en un escenario post pandemia, lo que requerirá un desarrollo cada vez superior de las plataformas de CRM, con tecnología de inteligencia artificial para atender las consultas más simples y frecuentes.

El trabajo a través del móvil aumentará, lo que requerirá redes más seguras y mayor capacidad de almacenamiento. Esta realidad exigirá además mayor conectividad y velocidad, lo que será facilitado por las redes de quinta generación, que se encuentran en desarrollo, e incluso ya están siendo probadas en algunos países.

Un actor de importancia crítica.

Históricamente, las crisis han sido terreno fértil para el desarrollo de nuevas tecnologías. La etapa que estamos transitando da prueba de ello, no solo que se aceleró este desarrollo, sino que además encontramos nuevos usos para las tecnologías existentes. La aplicación de estas tecnologías a la vida y el trabajo de las personas durante esta pandemia, ha logrado que relacionemos esta crisis a la tecnología.

Existen todavía muchos interrogantes de lo que traerá consigo la “Nueva Normalidad”, pero de algo sí podemos estar seguros: El desarrollo tecnológico jugará un rol fundamental en nuestra adaptación al nuevo mundo. Somos testigos del modo en el que la presencia tecnológica se ha vuelto un actor cada vez más relevante.

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